sábado, 10 de enero de 2009

NEW YORK y M.M.



Podríamos e incluso deberíamos haber coincidido aquel año en N.Y., no fue así, nuestras miradas no se cruzaron, ahora ante la imposibilidad de sorprendernos, me refugiaré en la terraza del Empire State Building y esperaré pacientemente este improbable encuentro.